Mientras discutía alguna trivialidad con Nat...
Nat: I am sorry Panta, but I think I couldn't live with you!
Panta: I am sorry Nat, but I don't want to live with you!
Nat se puso toda roja de la cara, volteó a su computadora y siguió tecleando
Wednesday, April 30, 2008
Sunday, April 27, 2008
32



Nota 1 del autor: a la lista agregar una chaqueta ligera anti-lluvias con cucurucho que no tenía y que me dió hueva tomar una foto
Nota 2 del autor: el effing Leopard lo tuve que comprar porque mi effing mac solo tenía Tiger. Out of interest después del effing Tiger sacaron el effing Panther y después el effing Leopard. Qué pinche gato sigue?
Wednesday, April 23, 2008
Relaciones bilaterales
Había bebido varias copas de vino blanco y un par de cervezas sol. No quería mezclar pero a un idiota se le ocurrió mandarme soles cada media hora y no podía hacerles el feo. Me dirigí a la caja a pedir la cuenta, estaba medio pedo, estaba happy y caminaba en zig-zag.
Panta: Hi, Could I have the bill please? … table 17!
Mesera: sure… just one moment
La mesera tenía facha mediterránea. Estaba guapa y el alcohol la hacía ver hermosa. Pelo chocolatoso rizado hasta los hombros, piel bronceada natural y ojos claros. Tenía un cabus bastante apetecible. Fué a llamar a alguien y regresó.
Mesera: someone is coming...
Panta: thanks… where are you from?
Fuí directo al grano, normalmente a los ingleses no se les pregunta cosas directas, pero como ella no era de la isla, me atreví a preguntarle sin tapujos
Mesera: Greece
Panta: ah... Kalimera
La mesera solo sonrió. En ese momento llegó el capitán de meseros.
Capitán: hello sir... do you want your bill right?
Panta: yes please
Me quedé pensando en que le había dicho a la mesera los buenos días. Que pendejo me ví. Pero fue lo único que se me ocurrió. Me ví muy Del Boy
Capitán: table 17 right?
Panta: yes please
El capitán de meseros tenía un acento español. Hablaba igualito que Penélope. El capitán me da la cuenta y le doy mi tarjeta para pagar
Capitán: le gutó su comida?
No me había equivocado. El capitán era chiquitito, regordete y moreno. Me imagino era del sur de Iberia.
Panta: si estuvo muy rica
Capitán: ya había venido?
Panta: si... un par de veces... el pescado es bastante bueno
Capitán: si el pecado e lo mejo... pero etos inglese no saben nada de pecado y solo comen steak
Panta: jaja... me imagino
Capitán: el dueño e de Andalucía... verá yo también soy de ahí...
Panta: en serio? de que parte?
Capitán: de un pueblecito cerca de Sevilla... entre Sevilla y Cadi
Panta: conozco Sevilla y Cadiz... es muy bonito
Capitán: pue yo soy de un pueblecito cerca de ahí... uted de donde e?
Panta: yo de México
Capitán: ah... Méjico...fíjese que yo quiero musho a Méjico
Panta: conoce?
Capitán: no... y e uno de mis sueño... fíjese que mi padre era republicano... y cuando tuvimo la guerra que fue horrible, mi padre tuvo que sali de Epaña...
Panta: a México?
En estos momentos los ojos de Capitán se empezaron a poner vidriosos.
Capitán: si... yo le etoy muy agradecido a Méjico... poque hizo mucho por Epaña... mi padre era profeso y cuando empezó la guerra se tuvo que i y gracia al presidente...
Panta: Cárdenas!
Capitán: si gracia al presidente Cárdena mi padre se pudo i a vivi a Méjico... vivía en un luga que se llama Aguascaliente...puso un negocio, una charcutería... fíjese que también ahí conoció a mi madre...
Panta: y usted nació en México?
Capitán: desafortunadamente no... yo nací en Andalucía... pero epero... si Dio me concede vida... conoce Méjico
Panta: seguro que sí... ojalá y pueda hacerlo... le va a gustar
Capitán: Ojalá
Pensé que el capitán iba a llorar, veía como sus ojos estaban a punto de brotar lágrimas
Capitán: e po eso que Epaña le debe mucho a Méjico... y el gobieno debería de ayuda a todo lo hipanoamericano que vienen poque somo lo mimo... fíjese que el anterio gobierno en Epaña era muy malo en eso... pero ahora ha mejorao
Panta: con Zapatero?
Capitán: si... verá uted, que yo soy de iquierda... y bueno a mi me da musho guto cuando hablo con alguien de hipanoamérica y bueno en epecial de Méjico
Panta: de verdad espero que pueda conocer México
Capitán: ojalá... aquí tiene su recibo... yo me llamo Joaquín
Panta: yo Pantaleón
Capitán: pue Pantaleón e un guto conocerte y ojalá y regrese pronto
Panta: igualmente, el gusto es mío
Me despedí de mano y ya me esperaba la banda. Salí no sin darme antes un rol al water porque ya me andaba del uno. Ya no ví a la mesera griega.
Panta: Hi, Could I have the bill please? … table 17!
Mesera: sure… just one moment
La mesera tenía facha mediterránea. Estaba guapa y el alcohol la hacía ver hermosa. Pelo chocolatoso rizado hasta los hombros, piel bronceada natural y ojos claros. Tenía un cabus bastante apetecible. Fué a llamar a alguien y regresó.
Mesera: someone is coming...
Panta: thanks… where are you from?
Fuí directo al grano, normalmente a los ingleses no se les pregunta cosas directas, pero como ella no era de la isla, me atreví a preguntarle sin tapujos
Mesera: Greece
Panta: ah... Kalimera
La mesera solo sonrió. En ese momento llegó el capitán de meseros.
Capitán: hello sir... do you want your bill right?
Panta: yes please
Me quedé pensando en que le había dicho a la mesera los buenos días. Que pendejo me ví. Pero fue lo único que se me ocurrió. Me ví muy Del Boy
Capitán: table 17 right?
Panta: yes please
El capitán de meseros tenía un acento español. Hablaba igualito que Penélope. El capitán me da la cuenta y le doy mi tarjeta para pagar
Capitán: le gutó su comida?
No me había equivocado. El capitán era chiquitito, regordete y moreno. Me imagino era del sur de Iberia.
Panta: si estuvo muy rica
Capitán: ya había venido?
Panta: si... un par de veces... el pescado es bastante bueno
Capitán: si el pecado e lo mejo... pero etos inglese no saben nada de pecado y solo comen steak
Panta: jaja... me imagino
Capitán: el dueño e de Andalucía... verá yo también soy de ahí...
Panta: en serio? de que parte?
Capitán: de un pueblecito cerca de Sevilla... entre Sevilla y Cadi
Panta: conozco Sevilla y Cadiz... es muy bonito
Capitán: pue yo soy de un pueblecito cerca de ahí... uted de donde e?
Panta: yo de México
Capitán: ah... Méjico...fíjese que yo quiero musho a Méjico
Panta: conoce?
Capitán: no... y e uno de mis sueño... fíjese que mi padre era republicano... y cuando tuvimo la guerra que fue horrible, mi padre tuvo que sali de Epaña...
Panta: a México?
En estos momentos los ojos de Capitán se empezaron a poner vidriosos.
Capitán: si... yo le etoy muy agradecido a Méjico... poque hizo mucho por Epaña... mi padre era profeso y cuando empezó la guerra se tuvo que i y gracia al presidente...
Panta: Cárdenas!
Capitán: si gracia al presidente Cárdena mi padre se pudo i a vivi a Méjico... vivía en un luga que se llama Aguascaliente...puso un negocio, una charcutería... fíjese que también ahí conoció a mi madre...
Panta: y usted nació en México?
Capitán: desafortunadamente no... yo nací en Andalucía... pero epero... si Dio me concede vida... conoce Méjico
Panta: seguro que sí... ojalá y pueda hacerlo... le va a gustar
Capitán: Ojalá
Pensé que el capitán iba a llorar, veía como sus ojos estaban a punto de brotar lágrimas
Capitán: e po eso que Epaña le debe mucho a Méjico... y el gobieno debería de ayuda a todo lo hipanoamericano que vienen poque somo lo mimo... fíjese que el anterio gobierno en Epaña era muy malo en eso... pero ahora ha mejorao
Panta: con Zapatero?
Capitán: si... verá uted, que yo soy de iquierda... y bueno a mi me da musho guto cuando hablo con alguien de hipanoamérica y bueno en epecial de Méjico
Panta: de verdad espero que pueda conocer México
Capitán: ojalá... aquí tiene su recibo... yo me llamo Joaquín
Panta: yo Pantaleón
Capitán: pue Pantaleón e un guto conocerte y ojalá y regrese pronto
Panta: igualmente, el gusto es mío
Me despedí de mano y ya me esperaba la banda. Salí no sin darme antes un rol al water porque ya me andaba del uno. Ya no ví a la mesera griega.
Wednesday, April 16, 2008
Tuesday, April 15, 2008
Divagaciones Vol. 10
Nat trae sus jeans entallados el día de hoy. Me distraen mucho ya que cada vez que se para no puedo dejar de mirarle el culo. Nat tiene un chavito y no es casada, vive con el papá de su hijo, aunque creo que se la pasa viajando por motivos laborales, luego entonces vive semi-sola. Es originaria del Norte de Inglaterra. Es altísima y super delgada, según ella está gorda y está en una nueva dieta.
Sobre la dieta de Nat, me comentó que estaba funcionando: en la mañana come un pan tostado y un yogurt, a medio día sopa adelgazante que no sé que sea y en la cena, una cena normal, no come galletitas, ni papitas ni chingaderas. Para comprobarme que su dieta está funcionando se paró y me enseñó sus pantalones que le quedan holgados, le quedan grandes, le pude ver parte de un tatú por abajo del ombligo del lado derecho...
Aún no me sabe la comida, es por culpa de los antibióticos que me tomé cuando me dió la flu. Leí la cajita y según los efectos pueden durar hasta cuatro semanas después de haberlos consumido. No es que la comida inglesa sea una delicia, pero es medio jodido que no me sepa la comida a nada.
Out of interest, el padre de Mussolini quien era socialista admiraba a Benito Juárez, es por ese motivo que Mussolini recibió su primer nombre en honor al revolucionario mexicano.
Leo Mao, the unknown story, está dos tres, es demasiado derechista, entonces se la pasa tirando mierda a Mao y al ex-campo rojo. No es que el Chariman Mao haya sido una monedita de oro, pero me caga que los autores sean tan subjetivos.
Voy a la Gran Tenochtitlán en verano, ya me hace falta, ya hasta me gusta la salsa de manzana con mi hamburguesa de borrego y eso no está nada bien.
Dos pelis altamente recomendables, las dos sobre guerrillas, “La boca del lobo”, peruana y “El violín”, mexicana.
Mi lunch de hoy lo compré en M&S: un sándwich de pollo con tocino y ensalada de frutas que contenía kiwi, piña, mango, passion fruit (que no sé como se diga en español) y papaya. La papaya no me la comí porque no me gusta mucho, hablo de la fruta porque de la otra papaya si me gusta.
Están pasando mi programa favorito “the apprentice”, siete weies y siete weias tratan de conseguir una chamba con Sir Alan Sugar, un wei que empezó vendiendo chácharas en el east end y ahora es multimillonario. Cada semana los postulantes tienen que hacer varias tasks, del equipo que pierde, corren a un miembro. Esta es la cuarta serie en la isla. Es fenomenal. He visto la serie americana pero está muy mierda. Me encanta ver como a gente con egos tan grandes los hacen trizas en el boardroom.
Ya me conocen todos los que trabajan en el starbucks al que acostumbro ir, cuando entro me dicen “hi, grande white chocolate mocha with cream on the top?”
Entro a una tienda, donde una mujer de origen hindú con senos generosos atiende, lleva una blusa escotada
Mujer con senos generosos: hola te puedo ayudar?
Mi vista se fue directamente a sus generosos senos, por unos instantes se me olvidó para que entré a la tienda, que si me puedes ayudar? seguro que sí!
Sobre la dieta de Nat, me comentó que estaba funcionando: en la mañana come un pan tostado y un yogurt, a medio día sopa adelgazante que no sé que sea y en la cena, una cena normal, no come galletitas, ni papitas ni chingaderas. Para comprobarme que su dieta está funcionando se paró y me enseñó sus pantalones que le quedan holgados, le quedan grandes, le pude ver parte de un tatú por abajo del ombligo del lado derecho...
Aún no me sabe la comida, es por culpa de los antibióticos que me tomé cuando me dió la flu. Leí la cajita y según los efectos pueden durar hasta cuatro semanas después de haberlos consumido. No es que la comida inglesa sea una delicia, pero es medio jodido que no me sepa la comida a nada.
Out of interest, el padre de Mussolini quien era socialista admiraba a Benito Juárez, es por ese motivo que Mussolini recibió su primer nombre en honor al revolucionario mexicano.
Leo Mao, the unknown story, está dos tres, es demasiado derechista, entonces se la pasa tirando mierda a Mao y al ex-campo rojo. No es que el Chariman Mao haya sido una monedita de oro, pero me caga que los autores sean tan subjetivos.
Voy a la Gran Tenochtitlán en verano, ya me hace falta, ya hasta me gusta la salsa de manzana con mi hamburguesa de borrego y eso no está nada bien.
Dos pelis altamente recomendables, las dos sobre guerrillas, “La boca del lobo”, peruana y “El violín”, mexicana.
Mi lunch de hoy lo compré en M&S: un sándwich de pollo con tocino y ensalada de frutas que contenía kiwi, piña, mango, passion fruit (que no sé como se diga en español) y papaya. La papaya no me la comí porque no me gusta mucho, hablo de la fruta porque de la otra papaya si me gusta.
Están pasando mi programa favorito “the apprentice”, siete weies y siete weias tratan de conseguir una chamba con Sir Alan Sugar, un wei que empezó vendiendo chácharas en el east end y ahora es multimillonario. Cada semana los postulantes tienen que hacer varias tasks, del equipo que pierde, corren a un miembro. Esta es la cuarta serie en la isla. Es fenomenal. He visto la serie americana pero está muy mierda. Me encanta ver como a gente con egos tan grandes los hacen trizas en el boardroom.
Ya me conocen todos los que trabajan en el starbucks al que acostumbro ir, cuando entro me dicen “hi, grande white chocolate mocha with cream on the top?”
Entro a una tienda, donde una mujer de origen hindú con senos generosos atiende, lleva una blusa escotada
Mujer con senos generosos: hola te puedo ayudar?
Mi vista se fue directamente a sus generosos senos, por unos instantes se me olvidó para que entré a la tienda, que si me puedes ayudar? seguro que sí!
Wednesday, April 09, 2008
Desayuno
Me despertó la luz de la mañana, no había cerrado las cortinas, la cama king size estaba tan suavecita y no se diga el duvet, además de que no se escuchaba ningún ruido. La primera cosa que hice fue checar la vista por la ventana, era un día brumoso, la garúa estaba ahí, como la mayoría de los días limeños, esa niebla del mar que cubría toda la costa y que hacía que todo pareciese nublado, pero no, ahí estaba el sol. Había muchos edificios y casonas, abajo las calles se veían con gente y coches, mucho bullicio, pero mi cuarto era silencio absoluto.
Prendí la tele y empecé a escanear los canales, me acuerdo que dí con el weather channel Latinoamérica, CNN en español y el canal de las estrellas. La cara de Guillermo Ortega estaba en la pantalla, lo dejé ahí un rato mientras me arreglaba, no me interesaron mucho los canales locales.
Me bañé y lo primero que noté era que el agua olía diferente, tenía un olor especial, como a mar. Terminé y me vestí. El noticiero de televisa seguía en la tele, hablaban de alguna pendejada del mundo de los espectáculos. Observaba de nuevo el barrio de Miraflores por la ventana, desayunaría y exploraría un rato la zona. Quedé de pasar a medio día a la oficina, que quedaba en el Callao, conocería a uno de los gerentes, después en la tarde me quedaría de ver con Claudia, una chica que estudiaba turismo y que trabajaba en una agencia de viajes, me caería como anillo al dedo, si quería viajar siempre hablaba con ella y me organizaba todo, comería con ella y en la tarde partiría hacia la selva. Quería conocer el centro de Lima, pero no estaba seguro si me daría tiempo, estaría ocupado todo el día y me había levantado tarde.
Apagué la tele y salí de mi cuarto. Me dirigí a los elevadores. Me quedaba en el Hotel El Pardo, tenía once pisos, era moderno y estaba muy limpio, quedaba en Jirón Independencia, en el mero centro de Miraflores, cerquísima del Parque Kennedy y del Larcomar. Llegué a la recepción y pregunté donde servían el desayuno. Me dirigí al restaurant, había gente muy arreglada, hombres con camisa y corbata, mujeres con trajes sastre, algunos leían El Comercio, otros masticaban en sus pensamientos, yo iba de jeans y un polo azul y unos tenis, que huevas me ví, me sentí un poco fuera de lugar por un momento --- Hola Buenas días... desayuno para uno? – si por favor – su cuarto? – mm es... a ver... --- Buscaba el papelito que me habían dado cuando me registré --- el número de su cuarto está en su llave – ahh... es 503 --- Había varias señoritas, todas paradas, vestían de una falda de color mamey entallada, camisa blanca entallada y un chalequito entallado como de flores, me atendía Juana, tenía su nombre en una plaquita colocada sobre su pecho --- quiere su desayuno en la terraza? --- La terraza era afuera en la calle, parecía un café parisino cualquiera --- si, porque no! – por aquí, sígame --- La señorita Juana me señaló una mesa y me senté --- quiere café? – no...pero tiene jugos? – jugos? – si ... jugo de naranja o algo así? – ah! los refrescos están en esa esquina, el desayuno es buffet, puede servirse allá, los platos están debajo de esa bandeja – ahh! perfecto – cualquier cosa que necesite estaré aquí – perfecto gracias --- me paré y me serví un vaso de jugo de naranja, no sé porque la señorita Juana me había dicho que sólo había refrescos, de hecho cuando me dijo, no se me antojó mucho la idea de tomarme una mirinda a esas horas. Desayuné huevos y tocino, el clima estaba fresquito, me dio un poco de frijol el estar en la terraza, se veía gente en la calle y coches, ruidos de claxons, olía a mar --- hola todo bien? --- Juana estaba parada a mi lado, sonriente y con un garrafón de café en su mano --- si todo bien gracias --- Juana era alta y delgada, de piel color canela, tendría unos veinte años, su cabello lo tenía pintado de una tonalidad castaña, la falda entallada de color mamey, hacía resaltar su culito paradito --- no eres de por aquí verdad? – no, no, soy de México – ahh México, que bonito! Y llegaste ayer? – si, ayer por la noche... oye no tendrás tortillas verdad? – tortillas? – olvídalo... sabes donde hay pan? – pan por allá... pero ahora te lo traigo --- Juana me trajo dos especies de bolillos --- y vas a estar mucho tiempo acá? – bueno en Perú sí, bastante tiempo, pero en Lima sólo hoy... salgo por la tarde para Pucallpa – Pucallpa? – si... conoces? – no, yo soy de la sierra, de un lugar que se llama Arequipa... vas a tener que cuidarte de las charapas! --- me la quedé viendo, el taxista que me había llevado al hotel la noche anterior me había dicho lo mismo --- si sabes que son las charapas? – sí, justo ayer me estaban comentando algo así – eres soltero o dejaste a una mexicana en tu tierra – soltero – pues más cuidado debes tener... las charapas tiene fama de caza hombres – jaja – en serio --- esperame un momentito --- La señorita Juana se fue a una de las mesas donde acababa de llegar un fulano y le fué a servir café, al terminar regresó a mi lado, con el garrafón de café en su mano --- entonces no conoces Lima? – no, si me da tiempo, quizás me dé una vuelta por el centro al rato - pues si regresas a Lima, me dices y salimos para enseñarte y damos una vuelta – claro que sí, no sé cuando regrese pero sí – muy bien... bueno voy a estar por aquí cualquier otra cosa que se te ofrezca me dices --- La señorita Juana se fué a parar con sus demás compañeras, esperando a que algún comensal llegara. Cuchicheaban y reían entre ellas.
Acabaría mi desayuno y daría una vuelta por Miraflores. Más tarde entraría a una librería y compraría un libro llamado “Guía Inca del Perú”. Me levanté y me dirigí a la salida, Juana se acercó y me dió una servilleta --- Mira, anoté mi teléfono en este papelito, si regresas a Lima llámame y salimos, por cierto me llamo Juana– ahh gracias, yo me llamo Pantaleón – bueno Pantaleón, no olvides llamarme si regresas y cuídate de las charapas – ok, lo haré, gracias --- Me desconcertó su comentario sobre las charapas, pero al mismo tiempo pensaba que las mujeres de estas tierras sudamericanas eran muy aventadas, muy amistosas así nomás, quizá era la costumbre local.
Prendí la tele y empecé a escanear los canales, me acuerdo que dí con el weather channel Latinoamérica, CNN en español y el canal de las estrellas. La cara de Guillermo Ortega estaba en la pantalla, lo dejé ahí un rato mientras me arreglaba, no me interesaron mucho los canales locales.
Me bañé y lo primero que noté era que el agua olía diferente, tenía un olor especial, como a mar. Terminé y me vestí. El noticiero de televisa seguía en la tele, hablaban de alguna pendejada del mundo de los espectáculos. Observaba de nuevo el barrio de Miraflores por la ventana, desayunaría y exploraría un rato la zona. Quedé de pasar a medio día a la oficina, que quedaba en el Callao, conocería a uno de los gerentes, después en la tarde me quedaría de ver con Claudia, una chica que estudiaba turismo y que trabajaba en una agencia de viajes, me caería como anillo al dedo, si quería viajar siempre hablaba con ella y me organizaba todo, comería con ella y en la tarde partiría hacia la selva. Quería conocer el centro de Lima, pero no estaba seguro si me daría tiempo, estaría ocupado todo el día y me había levantado tarde.
Apagué la tele y salí de mi cuarto. Me dirigí a los elevadores. Me quedaba en el Hotel El Pardo, tenía once pisos, era moderno y estaba muy limpio, quedaba en Jirón Independencia, en el mero centro de Miraflores, cerquísima del Parque Kennedy y del Larcomar. Llegué a la recepción y pregunté donde servían el desayuno. Me dirigí al restaurant, había gente muy arreglada, hombres con camisa y corbata, mujeres con trajes sastre, algunos leían El Comercio, otros masticaban en sus pensamientos, yo iba de jeans y un polo azul y unos tenis, que huevas me ví, me sentí un poco fuera de lugar por un momento --- Hola Buenas días... desayuno para uno? – si por favor – su cuarto? – mm es... a ver... --- Buscaba el papelito que me habían dado cuando me registré --- el número de su cuarto está en su llave – ahh... es 503 --- Había varias señoritas, todas paradas, vestían de una falda de color mamey entallada, camisa blanca entallada y un chalequito entallado como de flores, me atendía Juana, tenía su nombre en una plaquita colocada sobre su pecho --- quiere su desayuno en la terraza? --- La terraza era afuera en la calle, parecía un café parisino cualquiera --- si, porque no! – por aquí, sígame --- La señorita Juana me señaló una mesa y me senté --- quiere café? – no...pero tiene jugos? – jugos? – si ... jugo de naranja o algo así? – ah! los refrescos están en esa esquina, el desayuno es buffet, puede servirse allá, los platos están debajo de esa bandeja – ahh! perfecto – cualquier cosa que necesite estaré aquí – perfecto gracias --- me paré y me serví un vaso de jugo de naranja, no sé porque la señorita Juana me había dicho que sólo había refrescos, de hecho cuando me dijo, no se me antojó mucho la idea de tomarme una mirinda a esas horas. Desayuné huevos y tocino, el clima estaba fresquito, me dio un poco de frijol el estar en la terraza, se veía gente en la calle y coches, ruidos de claxons, olía a mar --- hola todo bien? --- Juana estaba parada a mi lado, sonriente y con un garrafón de café en su mano --- si todo bien gracias --- Juana era alta y delgada, de piel color canela, tendría unos veinte años, su cabello lo tenía pintado de una tonalidad castaña, la falda entallada de color mamey, hacía resaltar su culito paradito --- no eres de por aquí verdad? – no, no, soy de México – ahh México, que bonito! Y llegaste ayer? – si, ayer por la noche... oye no tendrás tortillas verdad? – tortillas? – olvídalo... sabes donde hay pan? – pan por allá... pero ahora te lo traigo --- Juana me trajo dos especies de bolillos --- y vas a estar mucho tiempo acá? – bueno en Perú sí, bastante tiempo, pero en Lima sólo hoy... salgo por la tarde para Pucallpa – Pucallpa? – si... conoces? – no, yo soy de la sierra, de un lugar que se llama Arequipa... vas a tener que cuidarte de las charapas! --- me la quedé viendo, el taxista que me había llevado al hotel la noche anterior me había dicho lo mismo --- si sabes que son las charapas? – sí, justo ayer me estaban comentando algo así – eres soltero o dejaste a una mexicana en tu tierra – soltero – pues más cuidado debes tener... las charapas tiene fama de caza hombres – jaja – en serio --- esperame un momentito --- La señorita Juana se fue a una de las mesas donde acababa de llegar un fulano y le fué a servir café, al terminar regresó a mi lado, con el garrafón de café en su mano --- entonces no conoces Lima? – no, si me da tiempo, quizás me dé una vuelta por el centro al rato - pues si regresas a Lima, me dices y salimos para enseñarte y damos una vuelta – claro que sí, no sé cuando regrese pero sí – muy bien... bueno voy a estar por aquí cualquier otra cosa que se te ofrezca me dices --- La señorita Juana se fué a parar con sus demás compañeras, esperando a que algún comensal llegara. Cuchicheaban y reían entre ellas.
Acabaría mi desayuno y daría una vuelta por Miraflores. Más tarde entraría a una librería y compraría un libro llamado “Guía Inca del Perú”. Me levanté y me dirigí a la salida, Juana se acercó y me dió una servilleta --- Mira, anoté mi teléfono en este papelito, si regresas a Lima llámame y salimos, por cierto me llamo Juana– ahh gracias, yo me llamo Pantaleón – bueno Pantaleón, no olvides llamarme si regresas y cuídate de las charapas – ok, lo haré, gracias --- Me desconcertó su comentario sobre las charapas, pero al mismo tiempo pensaba que las mujeres de estas tierras sudamericanas eran muy aventadas, muy amistosas así nomás, quizá era la costumbre local.
Friday, April 04, 2008
Punta Sal
--- oiga joven, pues lo voy a tener que multar pe – multarme porque? Qué hice? – pues... pues iba manejando muy rápido --- en ese momento un jeep de color blanco pasa echo la madre --- ese iba más rápido que yo! – si pero no puedo detenerlo porque estoy con usted pe – mire ahí viene uno ... mire que rápido que va... párelo --- El policía levanta la cabeza, se toca el cuello, saca un pañuelo de su bolsa y se limpia el sudor del cuello --- mire joven, deme lo que sea, ya para dejarlo ir – pero porqué?, no hice nada – ok mi amigo, no hizo nada – ahh ya ve! – pero coopere no pe? – cooperar para qué? – pues pa´mi pe, no me pagan bien, tengo a mi familia, mi niña ya va a entrar a la escuela pe – ah eso es diferente a decir que venía rápido no? – además mire que coche tan bonito está manejando... usted es de plata pe ---no es mío, es de la compañía – mire ayudeme joven... no sea así --- miraba mi reloj, mi avión saldría pronto --- mire, le voy a dar pero no debería de estar pidiendo dinero – gracias joven, se lo agradezco muchísimo --- saqué de mi cartera un billete y se lo dí --- muchas gracias joven, que tenga buen viaje y maneje con cuidado... si le llegan a detener más adelante, diga que habló conmigo, me llamo Facundo --- sólo me lo quedé viendo al sinvergüenza, ya ni le dije nada, arranqué y veía por el retrovisor como el policía le hacía señas al siguiente coche para que se detuviera
Me encontraba en la carretera que iba a Tumbes, me dirigía de nuevo a Talara donde más tarde tomaría mi avión a Lima. Me había tomado la tarde libre y alguien me había sugerido que las playas en esa parte del país eran bacanes. Tomé el coche de la compañía y empecé a manejar en dirección hacia el norte, estaba muy cerca de la frontera de Ecuador, si me daba tiempo quizás cruzaría. Talara no me había impresionado, era solo un pueblito y el agua creo me había hecho daño, me habían salido ronchas desde que llegué ahí. La zona era desértica, entonces no había agua más que cuando llovía, los rumores eran que el agua que la población utilizaba era proveniente de una planta de tratamiento de aguas negras. Quizás era cierto y esa era la razón de las ronchas. Sólo pasé una semana ahí, así que no me preocupé mucho.
Casi no había ni una alma en la carretera, el paisaje era el de un desierto, había rocas, mucha arena y matorrales, había partes en la carretera en las que se podía ver la majestuosidad del Pacífico, el día estaba brumoso, pero se podía ver el sol. Me dijeron que había varias playas en la zona, pero que me fuera a la que estaba más lejos, porque las demás estaban llenas de surfistas, jipies y turistas, en especial en Máncora.
Después de un rato ví que me encontrababa cerca de Máncora y recuerdo en la carretera ver a una patrulla, bajé mi velocidad pero no me detuve, había un policía afuera de la patrulla, de uniforme color kaki, era un hombre muy alto y gordo, tenía lentes obscuros y tenía bigotito, cuando pasé se me quedó viendo y yo a el, pero seguí mi camino hacia el norte. Pasé por más playas: Pocitas, Vichayito, y Organos hasta que llegué a mi destino: Punta Sal. Me encontraba en el departamento de Tumbes, cerquísima de Ecuador.
Me salí de la carretera y ahora seguí un camino de terracería, no se veía nadie más, maneje más y más y nada, no veía ninguna playa, no veía el mar, solo rocas y matorrales, pensaba que quizás la había cagado y estuve a punto de regresarme, pero decidí seguir. Después de un rato pude ver el mar y paré el coche porque ya no se podía seguir, ahora caminaba y podía ver el Pacífico y la playa, no había nada de gente. La arena era blanquita y muy suave, el agua estaba calientita y se veía como el sol brillaba sobre el mar. El olor era a fresco.Ví a lo lejos unas chozas y empecé a caminar para allá. Era un pequeño hotelito, justo en la playa, quizás tendría unas cinco habitaciones y un restaurante --- buenas – buenas... que le servimos joven? – venden comida? – claro pe! – que vende de comer? – nuestra especialidad es aguadito de mariscos... está para chuparse los dedos – a ver deme uno – como no... nadamás que va a tardar un rato... apenas me acaban de traer los mariscos... están frescos y hay que cocinarlos – no hay problema, me espero... mientras me voy a dar una vuelta por aquí – como usted guste pe --- Seguí caminando un rato y me fui a sentar por ahí. Después de un rato me jetié, el ruido del mar me arrulló. Me desperté con hambre y fuí de nuevo hacia para el hotelito que había encontrado --- siéntese joven, ya está el aguadito, quedó muy rico pe --- Una señora salió de la cocina con un mega plato y me lo puso enfrente y se regresó --- es usted limeño mi amigo? – no que va, soy de México – ah! México? que lejos! --- El hombre se metió a la cocina y trajo dos cervezas --- cortesía de la casa mi amigo mexicano – ahh muchas gracias... salucita – salucita pe --- El aguadito era una verdadera delicia, miré mi reloj y pensé que quizás ya no me daría tiempo de cruzar a Ecuador, pero no me importó mucho, estaba en el paraíso. Platiqué con mi anfitrión de todo un poco, de comida, del clima, de las oportunidades de negocio, hasta de las próximas elecciones que se venían. Me despedí y caminé otro rato tomando fotos. Se hacía tarde, era momento de regresar.
Me subí al coche y empredí el camino de regreso. Llegué a la carretera y le pisé el acelerador, mi avión saldría pronto. Cuando pasé de nuevo por Mancora, ví al policía gordo de uniforme kaki de antes, esta vez me hacía señas para que me detuviera.
Me encontraba en la carretera que iba a Tumbes, me dirigía de nuevo a Talara donde más tarde tomaría mi avión a Lima. Me había tomado la tarde libre y alguien me había sugerido que las playas en esa parte del país eran bacanes. Tomé el coche de la compañía y empecé a manejar en dirección hacia el norte, estaba muy cerca de la frontera de Ecuador, si me daba tiempo quizás cruzaría. Talara no me había impresionado, era solo un pueblito y el agua creo me había hecho daño, me habían salido ronchas desde que llegué ahí. La zona era desértica, entonces no había agua más que cuando llovía, los rumores eran que el agua que la población utilizaba era proveniente de una planta de tratamiento de aguas negras. Quizás era cierto y esa era la razón de las ronchas. Sólo pasé una semana ahí, así que no me preocupé mucho.
Casi no había ni una alma en la carretera, el paisaje era el de un desierto, había rocas, mucha arena y matorrales, había partes en la carretera en las que se podía ver la majestuosidad del Pacífico, el día estaba brumoso, pero se podía ver el sol. Me dijeron que había varias playas en la zona, pero que me fuera a la que estaba más lejos, porque las demás estaban llenas de surfistas, jipies y turistas, en especial en Máncora.
Después de un rato ví que me encontrababa cerca de Máncora y recuerdo en la carretera ver a una patrulla, bajé mi velocidad pero no me detuve, había un policía afuera de la patrulla, de uniforme color kaki, era un hombre muy alto y gordo, tenía lentes obscuros y tenía bigotito, cuando pasé se me quedó viendo y yo a el, pero seguí mi camino hacia el norte. Pasé por más playas: Pocitas, Vichayito, y Organos hasta que llegué a mi destino: Punta Sal. Me encontraba en el departamento de Tumbes, cerquísima de Ecuador.
Me salí de la carretera y ahora seguí un camino de terracería, no se veía nadie más, maneje más y más y nada, no veía ninguna playa, no veía el mar, solo rocas y matorrales, pensaba que quizás la había cagado y estuve a punto de regresarme, pero decidí seguir. Después de un rato pude ver el mar y paré el coche porque ya no se podía seguir, ahora caminaba y podía ver el Pacífico y la playa, no había nada de gente. La arena era blanquita y muy suave, el agua estaba calientita y se veía como el sol brillaba sobre el mar. El olor era a fresco.Ví a lo lejos unas chozas y empecé a caminar para allá. Era un pequeño hotelito, justo en la playa, quizás tendría unas cinco habitaciones y un restaurante --- buenas – buenas... que le servimos joven? – venden comida? – claro pe! – que vende de comer? – nuestra especialidad es aguadito de mariscos... está para chuparse los dedos – a ver deme uno – como no... nadamás que va a tardar un rato... apenas me acaban de traer los mariscos... están frescos y hay que cocinarlos – no hay problema, me espero... mientras me voy a dar una vuelta por aquí – como usted guste pe --- Seguí caminando un rato y me fui a sentar por ahí. Después de un rato me jetié, el ruido del mar me arrulló. Me desperté con hambre y fuí de nuevo hacia para el hotelito que había encontrado --- siéntese joven, ya está el aguadito, quedó muy rico pe --- Una señora salió de la cocina con un mega plato y me lo puso enfrente y se regresó --- es usted limeño mi amigo? – no que va, soy de México – ah! México? que lejos! --- El hombre se metió a la cocina y trajo dos cervezas --- cortesía de la casa mi amigo mexicano – ahh muchas gracias... salucita – salucita pe --- El aguadito era una verdadera delicia, miré mi reloj y pensé que quizás ya no me daría tiempo de cruzar a Ecuador, pero no me importó mucho, estaba en el paraíso. Platiqué con mi anfitrión de todo un poco, de comida, del clima, de las oportunidades de negocio, hasta de las próximas elecciones que se venían. Me despedí y caminé otro rato tomando fotos. Se hacía tarde, era momento de regresar.
Me subí al coche y empredí el camino de regreso. Llegué a la carretera y le pisé el acelerador, mi avión saldría pronto. Cuando pasé de nuevo por Mancora, ví al policía gordo de uniforme kaki de antes, esta vez me hacía señas para que me detuviera.
Wednesday, March 26, 2008
Lecciones de inglés: Como comprar un egg and bacon sandwich
Entro a M&S y me dirijo a la sección de los sandwiches, me iba a comprar un sandwich de chicken and bacon (improved recipe), pero al ver los sándwiches de egg and bacon se me antojaron y cojí uno. Después fuí hacia para la sección de bebidas y compré dos limonadas hechas a base de limas y limones. Me formo en la fila de las cajas rápidas y espero mi turno pacientemente. Hay como ocho cajas rápidas pero solo dos estaban funcionando, me imagino porque era un poco temprano.
Cajero: hi, sorry for keeping you waiting, how are you today?
Es la frase que siempre dicen, seguro entrenan a los pobres para repetir la frase cientos de veces al día. Me pregunto si realmente tiene algún impacto sobre la clientela, porque lo que yo menos quiero es ponerme a platicar, el único motivo por el que me formé es para pagar un sandwich de egg and bacon y dos limonadas hechas con limas y limones.
Panta: I am fine thanks... and you?
Y yo que le sigo el juego. Y tú?... realmente me importa? No, pero con eso de que uno es muy pinche polite!
El cajero me dice que se encuentra bien y toma lo que compre y va poniendo cada artículo en la máquina lectora de código de barras y después en una bolsa de plástico. Ahora no me preguntaron si quería una bolsa de plástico. Cojo mi cartera y tomo un billete de diez libras. Pago, me dan mi cambio, el cajero me dice hasta luego, yo le digo hasta luego y salgo de la tienda. Al ir poniendo el cambio en la cartera, como que se me hizo muy poco lo que me dieron, algo así como dos libras y un par de peniques. Me quedé pensando que yo había pagado con un billete de diez libras, entonces al menos me deberían de haber dado unas cinco libras de cambio. Tomo el recibo de la bolsa, y veo que el muy cabrón me cobró dos limonadas hechas con limas y limones y dos sándwiches de egg and bacon. Checo mi bolsa y compruebo que solo hay un sándwich de egg and bacon. El precio de cada sándwich era de dos libras con cuarenta peniques, al ver esto me regresé a la tienda con el mismo cajero para que me regresara mi dinero.
Entro a la tienda de nuevo y me voy directamente hacia el cajero, sin formarme claro, había un wei que estaba esperando su turno pero como me salté la fila se tuvo que esperar más y como que se medio encabronó y me valió madres. Necesitaba recuperar esas dos libras y cuarenta peniques.
Panta: excuse me!
Cajero: yes? Can I help you?
Panta: I just bought an egg and bacon sandwich and two lemonades, but it looks like that I am paying for two egg and bacon sandwiches instead of just one
Le enseño lo que compré y le doy el recibo
Cajero: oh, yeah, you are right, You will have to go to refunds and . . .
Panta: oh! you must be joking !
No sé que cara puse, pero si me hiper encabronó que me dijera que tenía que ir a refunds por un puto sandwich que me habían cobrado de más y que además no era mi culpa, esperaba que el cajero me devolviera mi cajero ahí mismo. Estuve a punto de decirle que me diera otro pinche sandwich de egg and bacon y ahí moría.
Panta: whereabouts is refunds?
Cajero: Don’t worry, I will go with you… this way…
El cajero cerró su caja, ocasionado que la fila de gente se volviese más larga y algunos clientes pusieran malas caras, lo seguí hasta el otro lado de la tienda donde había otras dos cajas. El cajero toma una llavecita y enciente la caja, toma mi recibo, lo ve, toma el teléfono, llama a alguien, pide autorización, lo escuché decir “la cagué”, cuelga, toma mi recibo de nuevo, lo vuelve a leer, pasa mi recibo por una maquina lectora de recibos y la caja se abre y me da mis dos libras y cuarenta peniques y me pide una disculpa.
Le digo que no hay pedo y me voy.
you must be joking (ALSO you've got to be joking)
said in answer to something that someone has said, meaning that you do not believe they said it seriously, or you think it is a ridiculous thing to say
Fuente: Cambridge dictionary
Cajero: hi, sorry for keeping you waiting, how are you today?
Es la frase que siempre dicen, seguro entrenan a los pobres para repetir la frase cientos de veces al día. Me pregunto si realmente tiene algún impacto sobre la clientela, porque lo que yo menos quiero es ponerme a platicar, el único motivo por el que me formé es para pagar un sandwich de egg and bacon y dos limonadas hechas con limas y limones.
Panta: I am fine thanks... and you?
Y yo que le sigo el juego. Y tú?... realmente me importa? No, pero con eso de que uno es muy pinche polite!
El cajero me dice que se encuentra bien y toma lo que compre y va poniendo cada artículo en la máquina lectora de código de barras y después en una bolsa de plástico. Ahora no me preguntaron si quería una bolsa de plástico. Cojo mi cartera y tomo un billete de diez libras. Pago, me dan mi cambio, el cajero me dice hasta luego, yo le digo hasta luego y salgo de la tienda. Al ir poniendo el cambio en la cartera, como que se me hizo muy poco lo que me dieron, algo así como dos libras y un par de peniques. Me quedé pensando que yo había pagado con un billete de diez libras, entonces al menos me deberían de haber dado unas cinco libras de cambio. Tomo el recibo de la bolsa, y veo que el muy cabrón me cobró dos limonadas hechas con limas y limones y dos sándwiches de egg and bacon. Checo mi bolsa y compruebo que solo hay un sándwich de egg and bacon. El precio de cada sándwich era de dos libras con cuarenta peniques, al ver esto me regresé a la tienda con el mismo cajero para que me regresara mi dinero.
Entro a la tienda de nuevo y me voy directamente hacia el cajero, sin formarme claro, había un wei que estaba esperando su turno pero como me salté la fila se tuvo que esperar más y como que se medio encabronó y me valió madres. Necesitaba recuperar esas dos libras y cuarenta peniques.
Panta: excuse me!
Cajero: yes? Can I help you?
Panta: I just bought an egg and bacon sandwich and two lemonades, but it looks like that I am paying for two egg and bacon sandwiches instead of just one
Le enseño lo que compré y le doy el recibo
Cajero: oh, yeah, you are right, You will have to go to refunds and . . .
Panta: oh! you must be joking !
No sé que cara puse, pero si me hiper encabronó que me dijera que tenía que ir a refunds por un puto sandwich que me habían cobrado de más y que además no era mi culpa, esperaba que el cajero me devolviera mi cajero ahí mismo. Estuve a punto de decirle que me diera otro pinche sandwich de egg and bacon y ahí moría.
Panta: whereabouts is refunds?
Cajero: Don’t worry, I will go with you… this way…
El cajero cerró su caja, ocasionado que la fila de gente se volviese más larga y algunos clientes pusieran malas caras, lo seguí hasta el otro lado de la tienda donde había otras dos cajas. El cajero toma una llavecita y enciente la caja, toma mi recibo, lo ve, toma el teléfono, llama a alguien, pide autorización, lo escuché decir “la cagué”, cuelga, toma mi recibo de nuevo, lo vuelve a leer, pasa mi recibo por una maquina lectora de recibos y la caja se abre y me da mis dos libras y cuarenta peniques y me pide una disculpa.
Le digo que no hay pedo y me voy.
you must be joking (ALSO you've got to be joking)
said in answer to something that someone has said, meaning that you do not believe they said it seriously, or you think it is a ridiculous thing to say
Fuente: Cambridge dictionary
Thursday, March 20, 2008
La shushupe
Era verano, la época en que llovía menos, por lo que los caudales de los ríos bajaban... algunos incluso desaparecían por completo. A veces se formaba al lado del río, una playa con arena color chocolate abuelita, también habían piedritas y vegetación, era un buen lugar para pasar el día, sobretodo en esos días de calor sofocante, cuando el sol quemaba y los cielos eran azules. Había que ir después de medio día pero no muy tarde, si se iba tarde se corría el riesgo de ser comido por mosquitos y bañarse en repelente no funcionaba siempre.
Estaba con Alana disfrutando de una Inka-cola, la bebida del Perú, cuando se me ocurrió invitarla al río. Alana le pidió permiso a su mamá y nos fuímos. El río aún era navegable, se podían ver botes cargados de piñas y bananas. Para llegar al río tenía que cruzar el puente y después bajar una cañada, menos mal que traía la troca. Era tan huevón que iba hasta la mera playa en la camioneta, por lo que había que cruzar piedritas y pequeños caudales, era cuando aceleraba para que brincara la troca y salpicar todo, muy refrescante. Hacía calor, quería disfrutar de esas aguas chocolatosas, ya no me importaba lo que me decía Chabu respecto a el agua de la selva
--- Uy joven, ya nunca se va a ir de aquí! – por? – dicen que cuando uno se baña o se bebe el agua de aquí nunca ya más se puede ir pe – no creo en esas pavadas Chabu, además yo sé que pronto me iré – si pe, pero siempre va a regresar joven – jaja... no Chabu, nunca – se acordará de mi pe ---
Había más gente en la playa, familias, niños y hasta unos milicos de la marina que jugaban panbol en la arena. Seguía tratando de cruzar esos riachuelos con piedritas y arena, hasta que por fin llegué a la playa, ahora buscaba un lugar perfecto para después meterme al agua. Cuando en una de esas, siento como la troca de empieza a hundir. Acelero y nada, la pinche camioneta se hunde más, me bajo y veo que la llanta de atrás de lado derecho desapareció, estaba totalmente bajo la arena.
--- Creo que tenemos un pequeño problemita – ay Panta y ahora pe? – fácil, tengo que usar el 4x4 y listo, en un dos por tres estaremos en el agua --- Me subo a la troca de nuevo y no tenía ni puta idea de cómo usar el 4x4. Era otra palanquita de velocidades, pero nunca la usaba, Manuel era que el sabía, además que creo habría que hacerle algo a las llantas, quitar un seguro o algo así. Pero total, no perdía nada, arranco la troca, y acelero moviendo esa palanquita para todos lados y nada, solo volaba arena por todos lados y creo que me hundía más. Que poca madre pensaba.
--- Y ahora Panta? --- Mi cabeza reposaba en el volante, estaba sudando, el puto sol quemaba que te cagabas y ahí estaba en la playa del río con Alana y la troca atascada --- Ya sé... --- Me bajé de nuevo y empecé a escarbar entre la arena, hasta dejar descubierta la llanta --- quiéres que te ayude? – si... pero tu traeme piedras, entre más grandes mejor --- Yo escarbaba y Alana buscaba piedritas. La idea era sencilla y a la vez lógica, quitaría toda la arena posible, pondría piedras y la llanta andaría sobre las piedras y listo, seguro en unos diez minutos estaría disfrutando de esa agua vírgen y fría, que calor hacía --- Listo, trépate – qué? – que te subas pues – ah ya pe --- Una vez más, pongo primera y piso el acelerador hasta el fondo, la troca se movió, pero se me volvió a hundir. --- que poca madre – ay Panta, ya vas a empezar a hablar como mexicano pe... y ahora? ---
Pensaba que había sido una mala idea ir al río, pensaba que una grúa no podría ir hasta donde estaba porque era más pesada y se hundiría. Pensé en abandonar la troca. --- Pos se movió un poquito, tu traéme más piedritas y yo le escarbo más --- Ahí estaba una vez más, quitando la arena solo con mis manos y poniendo un chingo de piedritas, pensé en empujar la troca al mismo tiempo --- Alana sabes manejar? – no... como crees pe? – bueno, pues hoy vas a aprender – no Panta, ni siquiera sé que hacer --- Nos subimos a la troca y una vez repetí pisar hasta el fondo el acelerador pero nada. La troca seguía hundida.
Por el espejo retrovisor ví a los marinos jugando fucho. --- Creo que necesitamos ayuda, espérate aquí --- Me bajé de nuevo y fui a donde estaban los milicos. El sol brillaba y deslumbraba, mi ropa estaba mojada de sudor, tenía mucha sed. --- Buenas... – buenas joven Pantaleón ... disfrutando del río? – pues no mucho, fíjese que se me atascó en la arena la troca – la que? – esa camioneta roja – ahh necesita ayuda pe? – pues si no es mucha molestia - no claro que no... a ver muchachos, vamos a sacar de la arena esa "troca mexicana" ---
Ahí iba de regreso, como con veinte milicos detrás de mi, mi pequeño ejército. --- Fíjese que le puse piedritas para sacarla... pero no funcionó, le pondré más? –no, no pe, nosotros lo empujamos, súbase --- Me trepo y enciendo la troca --- listos? – si, pe, dele, a todo lo que dá --- Meto primera y piso el acelerador, la camioneta medió se movía --- acelere más pe, no deje de acelerar pe --- Una vez más le acelero y la camioneta sale del hoyo pero con una nube de arena y piedras volando, veo a los marinos que se echaban a correr, pensaba que me la iban a hacer de a pedo, porque quizás había golpeado a alguien con alguna piedra voladora. Nos bajamos de la troca y veo a los marinos como a diez metros y señalando con sus manos la camioneta --- oigan gracias --- Los marinos seguían mirando la troca, la parte de abajo, tenían cara de asustados --- qué pasó – una shushupe Panta – una qué? – una shushupe ---
Los marinos se acercaban y veían debajo de la camioneta --- ya está muerta pe, mírenla ahí está – que está muerto? --- Me asomé debajo de la troca y ví algo que colgaba cerca de las llantas. --- que es eso? – una shushupe – una víbora Panta – ahh esa es la famosa Shushupe? ---
Me acordé que una vez me contó Willy, el esposo de Chabu sobre las shushupes, según él era la segunda serpiente más venenosa después de la cobra --- No Panta, esas son peligosísimas pe, son chiquititas pero la ponzoña que tienen te mata – y que no hay antídoto – no hay qué? – vacuna contra el veneno – ahh si, si hay pero el problema con las shushupes es que si te muerde una, sólo tienes como cinco minutos para que te den la cosa esa contra el veneno como tu le dices pe! – sólo cinco minutos? – si pé, por eso a la mayoría de la gente que las muerde, se mueren, si te muerde una, es mejor rezar ---
Y ahí estaba la chingaderita esa, la famosa shushupe, era chiquita, como del tamaño de una regla de treinta centímetros, de color negro con rojo, hecha pedazos, hecha mierda, se había enrredado cerca de la llanta y había valido madres, todo mundo la admiraba. Me seguía cagando de calor, pero ya no me dieron ganas de meterme al río después de ver esa madre. Se hacía tarde y me cacheteaba a mi mismo, los mosquitos me empezaban a destrozar.
Estaba con Alana disfrutando de una Inka-cola, la bebida del Perú, cuando se me ocurrió invitarla al río. Alana le pidió permiso a su mamá y nos fuímos. El río aún era navegable, se podían ver botes cargados de piñas y bananas. Para llegar al río tenía que cruzar el puente y después bajar una cañada, menos mal que traía la troca. Era tan huevón que iba hasta la mera playa en la camioneta, por lo que había que cruzar piedritas y pequeños caudales, era cuando aceleraba para que brincara la troca y salpicar todo, muy refrescante. Hacía calor, quería disfrutar de esas aguas chocolatosas, ya no me importaba lo que me decía Chabu respecto a el agua de la selva
--- Uy joven, ya nunca se va a ir de aquí! – por? – dicen que cuando uno se baña o se bebe el agua de aquí nunca ya más se puede ir pe – no creo en esas pavadas Chabu, además yo sé que pronto me iré – si pe, pero siempre va a regresar joven – jaja... no Chabu, nunca – se acordará de mi pe ---
Había más gente en la playa, familias, niños y hasta unos milicos de la marina que jugaban panbol en la arena. Seguía tratando de cruzar esos riachuelos con piedritas y arena, hasta que por fin llegué a la playa, ahora buscaba un lugar perfecto para después meterme al agua. Cuando en una de esas, siento como la troca de empieza a hundir. Acelero y nada, la pinche camioneta se hunde más, me bajo y veo que la llanta de atrás de lado derecho desapareció, estaba totalmente bajo la arena.
--- Creo que tenemos un pequeño problemita – ay Panta y ahora pe? – fácil, tengo que usar el 4x4 y listo, en un dos por tres estaremos en el agua --- Me subo a la troca de nuevo y no tenía ni puta idea de cómo usar el 4x4. Era otra palanquita de velocidades, pero nunca la usaba, Manuel era que el sabía, además que creo habría que hacerle algo a las llantas, quitar un seguro o algo así. Pero total, no perdía nada, arranco la troca, y acelero moviendo esa palanquita para todos lados y nada, solo volaba arena por todos lados y creo que me hundía más. Que poca madre pensaba.
--- Y ahora Panta? --- Mi cabeza reposaba en el volante, estaba sudando, el puto sol quemaba que te cagabas y ahí estaba en la playa del río con Alana y la troca atascada --- Ya sé... --- Me bajé de nuevo y empecé a escarbar entre la arena, hasta dejar descubierta la llanta --- quiéres que te ayude? – si... pero tu traeme piedras, entre más grandes mejor --- Yo escarbaba y Alana buscaba piedritas. La idea era sencilla y a la vez lógica, quitaría toda la arena posible, pondría piedras y la llanta andaría sobre las piedras y listo, seguro en unos diez minutos estaría disfrutando de esa agua vírgen y fría, que calor hacía --- Listo, trépate – qué? – que te subas pues – ah ya pe --- Una vez más, pongo primera y piso el acelerador hasta el fondo, la troca se movió, pero se me volvió a hundir. --- que poca madre – ay Panta, ya vas a empezar a hablar como mexicano pe... y ahora? ---
Pensaba que había sido una mala idea ir al río, pensaba que una grúa no podría ir hasta donde estaba porque era más pesada y se hundiría. Pensé en abandonar la troca. --- Pos se movió un poquito, tu traéme más piedritas y yo le escarbo más --- Ahí estaba una vez más, quitando la arena solo con mis manos y poniendo un chingo de piedritas, pensé en empujar la troca al mismo tiempo --- Alana sabes manejar? – no... como crees pe? – bueno, pues hoy vas a aprender – no Panta, ni siquiera sé que hacer --- Nos subimos a la troca y una vez repetí pisar hasta el fondo el acelerador pero nada. La troca seguía hundida.
Por el espejo retrovisor ví a los marinos jugando fucho. --- Creo que necesitamos ayuda, espérate aquí --- Me bajé de nuevo y fui a donde estaban los milicos. El sol brillaba y deslumbraba, mi ropa estaba mojada de sudor, tenía mucha sed. --- Buenas... – buenas joven Pantaleón ... disfrutando del río? – pues no mucho, fíjese que se me atascó en la arena la troca – la que? – esa camioneta roja – ahh necesita ayuda pe? – pues si no es mucha molestia - no claro que no... a ver muchachos, vamos a sacar de la arena esa "troca mexicana" ---
Ahí iba de regreso, como con veinte milicos detrás de mi, mi pequeño ejército. --- Fíjese que le puse piedritas para sacarla... pero no funcionó, le pondré más? –no, no pe, nosotros lo empujamos, súbase --- Me trepo y enciendo la troca --- listos? – si, pe, dele, a todo lo que dá --- Meto primera y piso el acelerador, la camioneta medió se movía --- acelere más pe, no deje de acelerar pe --- Una vez más le acelero y la camioneta sale del hoyo pero con una nube de arena y piedras volando, veo a los marinos que se echaban a correr, pensaba que me la iban a hacer de a pedo, porque quizás había golpeado a alguien con alguna piedra voladora. Nos bajamos de la troca y veo a los marinos como a diez metros y señalando con sus manos la camioneta --- oigan gracias --- Los marinos seguían mirando la troca, la parte de abajo, tenían cara de asustados --- qué pasó – una shushupe Panta – una qué? – una shushupe ---
Los marinos se acercaban y veían debajo de la camioneta --- ya está muerta pe, mírenla ahí está – que está muerto? --- Me asomé debajo de la troca y ví algo que colgaba cerca de las llantas. --- que es eso? – una shushupe – una víbora Panta – ahh esa es la famosa Shushupe? ---
Me acordé que una vez me contó Willy, el esposo de Chabu sobre las shushupes, según él era la segunda serpiente más venenosa después de la cobra --- No Panta, esas son peligosísimas pe, son chiquititas pero la ponzoña que tienen te mata – y que no hay antídoto – no hay qué? – vacuna contra el veneno – ahh si, si hay pero el problema con las shushupes es que si te muerde una, sólo tienes como cinco minutos para que te den la cosa esa contra el veneno como tu le dices pe! – sólo cinco minutos? – si pé, por eso a la mayoría de la gente que las muerde, se mueren, si te muerde una, es mejor rezar ---
Y ahí estaba la chingaderita esa, la famosa shushupe, era chiquita, como del tamaño de una regla de treinta centímetros, de color negro con rojo, hecha pedazos, hecha mierda, se había enrredado cerca de la llanta y había valido madres, todo mundo la admiraba. Me seguía cagando de calor, pero ya no me dieron ganas de meterme al río después de ver esa madre. Se hacía tarde y me cacheteaba a mi mismo, los mosquitos me empezaban a destrozar.
Friday, March 14, 2008
De como me bañé desnudo en el Mediterráneo
Normalmente los viernes siempre iba a la playa, era el día de descanso oficial. Íbamos a una playa que quedaba muy cerca de las ruinas romanas de Sabratha. Siempre me confundía para llegar ahí, me acuerdo que era una carretera que iba en dirección a Tunisia pero después de unos campos de olivos te doblabas a la derecha y ya no había camino, era pura arena y matorrales. La única cosa que me indicaba que iba en la dirección correcta eran unos autobuses, o más bien lo que quedaban de unos autobuses que al parecer habían sido quemados y ahí los dejaron. Siempre me preguntaba si esos autobuses se quemarían cuando los gringos bombardearon al general Kadaffi. Total, que después de los autobuses había más arena, más matorrales y palmeras, muchas palmeras y después seguían unas colinas. Aquí era la parte truculenta, ya que no se podían subir esas colinas con la nave porque eran roca y arena, pero había un paso entre ellas y después se encontraba el Mediterráneo.
Era una playa conocida y concurrida por los extranjeros, el único lugar donde pude ver mujeres en bikinis en Libia, seguro las esposas de los que se encontraban trabajando en ese país. Me podía echar mi taco de ojo. Siempre que iba el clima era templado, estaba soleado y el agua era tibia, a diferencia del agua fría en las costas europeas.
Me podía meter al mar y fácilmente caminar treinta metros con el agua hasta la cintura. El agua era tan clara que se podía distinguir la fina arena. Playas totalmente vírgenes, no había hoteles ni restaurantes ni nada por el estilo. Solo gente y no mucha, quizás a lo mucho llegué a ver como veinte personas una sola vez, había veces que no había ni una alma. La mejor hora para ir era como a medio día, nos regresábamos como a las tres por dos razones, la primera porque en la tarde empezaba a hacer viento y se hacían tormentas de arena y era un desmadre estarte sacando la arena de los oídos, boca, calzones y demás; y la razón más importante, que el comedor en el campamento cerraba los viernes a las cuatro y ya después no había comida hasta el otro día.
Esa era mi rutina los viernes, mar y playa y sol. No había nada más que hacer.
El estar en un lugar tan diferente afecta, hace que uno cambie y se adapte. Recuerdo la última tarde que pasé en Libia. Al día siguiente mi avión saldría como a las dos de la tarde. No había empacado como es costumbre. La tarde era soleada y no había ninguna nube el el cielo. Acabó mi última jornada laboral en las costas norafricanas y decidí tomar la camioneta e ir al pueblo a la tienda que siempre iba.
Panta: keif jalak
El empleado ya me conocía. La primera vez que me vió entrar a su tienda me miró raro, pero cuando decía algunas palabras en árabe una sonrisota iluminaba su cara y éramos los mejores amigos del mundo. Pero ahora ya me conocía y ya sabía a lo que iba. Normalmente compraba refrescos y barras de mars, si barras de chocolate, no sé cuantas barras de mars me comía al día, pero eran muchas.
El empleado no hablaba inglés, así que se ponía a platicar en árabe y sonreía y reía y yo le daba el avión.
Panta: shuk’ram
Ese día no fue la excepción y compré mis barras de mars. Decidí no regresar al campamento inmediatamente y manejé sin rumbo fijo. Después de un rato me dí cuenta que manejaba en dirección hacia Tunisia por la misma carretera por la que siempre íbamos a la playa. Pensé en cruzar a Tunisia, lo pensaba muchas veces, pero al otro día ya me iba, ya pa’que. Seguía manejando y ví los autobuses quemados a lo lejos y decidí ir a la playa.
Como era costumbre, siempre me confundía para encontrar el paso y esta vez iba solo y no lo encontré. Total, me salí de la camioneta y caminé entre matorrales y palmeras y escale una de esas colinas de rocas y arena para llegar a la playa. Ahí estaba el mar, no había nadie, y ya atardecía.
Me senté un rato en la playa, mirando el mar y comiéndome una barra de mars. No sé cuánto tiempo pasó pero aun estaban los últimos rayos de sol, ya estaba más fresco. Miré mi reloj y pensé en regresarme al campamento ya que se acercaba la hora de la cena. Empiezo a caminar de regreso, miro mi reloj de nuevo y veo el mar. Volteo a los lados y no había nadie más. Era yo y el mediterráneo. Se me antojó meterme un rato al mar, pero no traía mis shorts que siempre usaba para la playa. Volteo otra vez a los lados y no, confirmaba que no había nadie. Chingue su madre. Empecé a correr y a quitarme la ropa, todo, y me metí al mar. El agua estaba calientita. Al pedo, estaba en el Mediterráneo en pelotas, así nomás y me carcajeaba como un pinche loco.
Me quedé un rato ahí, hasta que empezaba a obscurecer y la marea empezaba a subir. Salí del agua y a buscar mi ropa, y un problemita, no tenía con que secarme, tenía arena en mi cuerpo y también mi ropa tenía arena. La sacudí y traté de limpiarme, me vestí y me regresé a la troca.
Manejaba de regreso, ahí estaban de nuevo esos autobuses quemados y a lo lejos se veía la carretera, la luna era menguante, mi ropa estaba mojada y era un poco molesto manejar con arena en el culo.
Era una playa conocida y concurrida por los extranjeros, el único lugar donde pude ver mujeres en bikinis en Libia, seguro las esposas de los que se encontraban trabajando en ese país. Me podía echar mi taco de ojo. Siempre que iba el clima era templado, estaba soleado y el agua era tibia, a diferencia del agua fría en las costas europeas.
Me podía meter al mar y fácilmente caminar treinta metros con el agua hasta la cintura. El agua era tan clara que se podía distinguir la fina arena. Playas totalmente vírgenes, no había hoteles ni restaurantes ni nada por el estilo. Solo gente y no mucha, quizás a lo mucho llegué a ver como veinte personas una sola vez, había veces que no había ni una alma. La mejor hora para ir era como a medio día, nos regresábamos como a las tres por dos razones, la primera porque en la tarde empezaba a hacer viento y se hacían tormentas de arena y era un desmadre estarte sacando la arena de los oídos, boca, calzones y demás; y la razón más importante, que el comedor en el campamento cerraba los viernes a las cuatro y ya después no había comida hasta el otro día.
Esa era mi rutina los viernes, mar y playa y sol. No había nada más que hacer.
El estar en un lugar tan diferente afecta, hace que uno cambie y se adapte. Recuerdo la última tarde que pasé en Libia. Al día siguiente mi avión saldría como a las dos de la tarde. No había empacado como es costumbre. La tarde era soleada y no había ninguna nube el el cielo. Acabó mi última jornada laboral en las costas norafricanas y decidí tomar la camioneta e ir al pueblo a la tienda que siempre iba.
Panta: keif jalak
El empleado ya me conocía. La primera vez que me vió entrar a su tienda me miró raro, pero cuando decía algunas palabras en árabe una sonrisota iluminaba su cara y éramos los mejores amigos del mundo. Pero ahora ya me conocía y ya sabía a lo que iba. Normalmente compraba refrescos y barras de mars, si barras de chocolate, no sé cuantas barras de mars me comía al día, pero eran muchas.
El empleado no hablaba inglés, así que se ponía a platicar en árabe y sonreía y reía y yo le daba el avión.
Panta: shuk’ram
Ese día no fue la excepción y compré mis barras de mars. Decidí no regresar al campamento inmediatamente y manejé sin rumbo fijo. Después de un rato me dí cuenta que manejaba en dirección hacia Tunisia por la misma carretera por la que siempre íbamos a la playa. Pensé en cruzar a Tunisia, lo pensaba muchas veces, pero al otro día ya me iba, ya pa’que. Seguía manejando y ví los autobuses quemados a lo lejos y decidí ir a la playa.
Como era costumbre, siempre me confundía para encontrar el paso y esta vez iba solo y no lo encontré. Total, me salí de la camioneta y caminé entre matorrales y palmeras y escale una de esas colinas de rocas y arena para llegar a la playa. Ahí estaba el mar, no había nadie, y ya atardecía.
Me senté un rato en la playa, mirando el mar y comiéndome una barra de mars. No sé cuánto tiempo pasó pero aun estaban los últimos rayos de sol, ya estaba más fresco. Miré mi reloj y pensé en regresarme al campamento ya que se acercaba la hora de la cena. Empiezo a caminar de regreso, miro mi reloj de nuevo y veo el mar. Volteo a los lados y no había nadie más. Era yo y el mediterráneo. Se me antojó meterme un rato al mar, pero no traía mis shorts que siempre usaba para la playa. Volteo otra vez a los lados y no, confirmaba que no había nadie. Chingue su madre. Empecé a correr y a quitarme la ropa, todo, y me metí al mar. El agua estaba calientita. Al pedo, estaba en el Mediterráneo en pelotas, así nomás y me carcajeaba como un pinche loco.
Me quedé un rato ahí, hasta que empezaba a obscurecer y la marea empezaba a subir. Salí del agua y a buscar mi ropa, y un problemita, no tenía con que secarme, tenía arena en mi cuerpo y también mi ropa tenía arena. La sacudí y traté de limpiarme, me vestí y me regresé a la troca.
Manejaba de regreso, ahí estaban de nuevo esos autobuses quemados y a lo lejos se veía la carretera, la luna era menguante, mi ropa estaba mojada y era un poco molesto manejar con arena en el culo.
Thursday, March 13, 2008
Mexicanos en el Reino Unido
Charge over 'children with drugs'
Elisa Vazquez Sanchez, 40, was charged with attempting to smuggle a quantity of Class A drugs into the UK.
The drugs, which have an estimated street value of £675,000, were found during a search on Tuesday.
A 13-year-old boy has been released on bail while an 11 year-old girl was released without charge.
Social services
Both children have been placed into the care of social services.
The boy has been asked to attend Heathrow Police Station on 10 April.
A woman and two children were stopped and searched at Terminal 4 of the west London airport after they arrived on a British Airways flight from Mexico City.
Ms Sanchez will appear at Uxbridge Magistrates' Court on Thursday.Monday, March 03, 2008
Enfermera - uno
Llego diez minutos antes de mi cita. El día es una mezcla de sol, lluvia y viento... típico. Creo que es la hora del lunch porque veo a mucha gente en la recepción.
Panta: hola, tengo una cita en...
Miro mi reloj
Panta: ... diez minutos... mi nombre es...
La recepcionista me interrumpe
Recepcionista: cuál es tu nombre?
Panta: Pantoja, Pantaleón Pantoja
La recepcionista empieza a teclear su computadora
Recepcionista: ok, siéntate en esa silla
Volteo y hay una silla justo al lado de la recepción, es raro, normalmente siempre te mandan a otro cuartito a esperar, pero como vengo a ver a la enfermera no me preocupo y pienso que aquí es donde debo de esperar cuando no vienes a ver a un doctor
En la recepción la gente ríe y platica, parece una fiesta. Una werita llega y dice algo en la recepción. No escucho bien, tengo mi oído tapado desde que me agarro esa fuerte gripe con dolor de garganta que hasta me tuvieron que dar antibioticos. Normalmente en la isla, nunca te dan nada para la gripe, siempre te dicen que te tomes panadoles, pero cuando fuí a ver a mi médico de cabecera, porque la verdad no me sentía bien, y es a que veces te da por pensar, que algo te funciona mal, cuando la verdad es que te encuentras bien, me senté un ratito en la sala de espera y hojeando una revista me enteré de quién se acuesta con el jet-set, pero inmediatamente vino la doctora Habibi,
Doctora Habibi: Pantocha? puede pasar usted
La seguí hasta su consultorio y me senté enfrente de ella
Doctora Habibi: que puedo hacer por usted Señor Patoa?
Panta: ya llevo como más de cinco dias así, con síntomas de gripe y dolor en la garganta y me está empezando a doler mi oído derecho, he estado tomando no sé cuántos beechams y la verdad que me siento mal
Doctora Habibi: a ver, vamos a checarle su garganta, abra su boca grande grande y diga ahhhh
Panta: ahhhhh
Doctora Habibi: más grande, más grande y siga diciendo ahhh ahhhh
Panta: ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhh ahhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh
Doctora Habibi: tienes irritada la garganta, puedo ver pus del lado derecho, quizás por eso te molesta tu oído, a ver, vamos a checar tus oídos, volteate así...ahora mueve tu cabeza hacia acá... ok... a ver ahora el otro... mmmm.... ok... el izquierdo lo tienes bien, pero el derecho lo tienes con mucha cerilla, tienes que sacar una cita con la enfermera para que te limpie ese oído... y antes de venir tienes que ponerte gotas de aceite de oliva dos veces al día
Panta: ok
Doctora Habibi: ahora vamos a checar tus pulmones, levántate la camisa, respira hondo y dime treinta y tres
Panta: treinta y tres
Doctora Habibi: sigue diciendo treinta y tres
Panta: treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, trein...
Doctora Habibi: ok, tus pulmones están bien, pero tienes una fuerte infección en tu garganta... cuánto dices que llevas así?
Panta: más de cinco días
Tuve que mentir, llevaba como tres, pero sabía que si decía tres, me iba a decir que siguiera tomando el paracetamol
Doctora Habibi: ok, te voy a mandar antibióticos
Antibióticos? Casi lloro de alegría, es la primera vez que me mandan antibióticos en la isla, y son increíbles, me tomé uno y a la hora me sentía ya mejor, pero bueno por la misma infección después de unos días se me tapó mi oído derecho y andaba sorengo, así que ahora sintiéndome mucho mejor venía a ver a la enfermera a que me lo destapara
A la werita que había llegado, le dicen que se espere ahí en la recepción y se para junto a mí. Solo había una silla y jugaba World cup en mi celular, la selección mexicana vencía a la francesa 12 goles a 1. Apago mi celular cuando la werita se pone a mi lado. Se veía jodidísima. Por un momento pensé que lo mejor sería alejarme de ahí porque no quería que me pegara lo que traía, pero no había a donde ir, además no quería perder mi turno con la enfermera. Pensé también por un momento en ofrecerle mi silla, pero luego pensé que quizás no era buena idea, estas mujeres son rete-independientes y quizás era una feminista y se ofendería, así que decidí hacerle como el tío Lolo.
Empezó a la salir mucha gente del cuarto donde normalmente la gente espera y empecé a reconocer a algunos doctores, ahí estaba la doctora Habibi, el doctor Burch, y muchos más, yo creo que tenían una junta y después fueron a la recepción, hubo más desmadre y cada uno se fue yendo para su consultorio. La recepcionista nos ve a la werita y a mi
Recepcionista: Pueden pasar a ese cuarto
Me dirijo a ese cuarto y me vuelvo a sentar y termino mi juego con Francia, ahora el siguiente rival sería Camerún, que goliza les estoy metiendo, pero me interrumpe la enfermera
Enfermera: Pantalón Pantosha?
Panta: el mismo
Sonríe y la sigo, camina muy rápido, casi casi tengo que correr para seguirla.
Enfermera: vienes a lo de tu oído verdad?
Panta: si
Enfermera: te has puesto las gotas de aceite de oliva?
Shit! Sabía que me iba a preguntar eso, tuve una vez más que mentir, es que ya estaba hasta la madre con el oído tapado, no escuchaba bien y ya quería que me sacara la mierda que traía dentro
Panta: si... por... tres días!
Enfermera: sólo tres días?... cuántas veces al día?
Panta: en las noches, antes de dormir
Enfermera: no, no va a ser suficiente
Que poca madre pensé, hubiera dicho cinco días
Enfermera: necesitas mínimo cinco días y tienes que ponértelas dos veces al día como mínimo... a ver déjame verte
La enfermera se acerca con un aparatito y me empieza a inspeccionar mi oído
Enfermera: si, necesitas más, si te lo hago ahora es posible que te duela tu oído porque la cerilla esta dura y no puedo tomar ese riesgo
Que poca madre pensaba
Enfermera: regresa el lunes... y te lo hago... ya te lo han hecho antes?
Panta: si una vez....
Pero que vez, en Perú, en la posta, como me dolía el oído y esa vez el doctor me dijo que me lo limpiaría y recuerdo una jeringotas llenas de agua caliente y el doctor dándole y dándole y yo sufriendo del dolor
Enfermera: ok, entonces sabes como es... el lunes a que hora puedes
Panta: la última cita que tenga por favor...
Enfermera: ok... a las 6 y media pero recuerda seguirte poniendo las gotas dos veces al día
Panta: ok
Enfermera: y disculpa que hayas venido por nada, pero es mejor así, por tu propio bien
Panta: ok gracias
Enfermera: hasta el lunes
Que poca madre pensaba. Y que pérdida de tiempo. Voy a la farmacia a comprar las dichosas gotas
Panta: hola, vengo del doctor y tengo el oído tapado, me lo van a limpiar pero me dijeron que necesitaba unas gotas de aceite de oliva o algo así
Empleado de farmacia: si claro... son éstas
El empleado me enseña unas botellitas de aceite de oliva. Me lo quedo viendo
Panta: son éstas?
Empleado de farmacia: sí
Panta: es solo a aceite de oliva?
Empleado de farmacia: si
Panta: ok
Empleado de farmacia: cuál quieres? la botella grande o la chica?
Panta: la chica
Empleado de farmacia: quieres un gotero?
Panta: si
Empleado de farmacia: solo vacías en aceite en el gotero y te aplicas una o dos gotas dos veces al día
Panta: ok... pero es sólo acete de oliva?
Empleado de farmacia: si
Panta: ok
Empleado de farmacia: aquí tienes son dos libras y 85 peniques
Panta: aquí tienes... gracias
Salí de la farmacia con un gotero y una botellita de aceite de oliva de 700 mililitros de la marca Bell´s
Panta: hola, tengo una cita en...
Miro mi reloj
Panta: ... diez minutos... mi nombre es...
La recepcionista me interrumpe
Recepcionista: cuál es tu nombre?
Panta: Pantoja, Pantaleón Pantoja
La recepcionista empieza a teclear su computadora
Recepcionista: ok, siéntate en esa silla
Volteo y hay una silla justo al lado de la recepción, es raro, normalmente siempre te mandan a otro cuartito a esperar, pero como vengo a ver a la enfermera no me preocupo y pienso que aquí es donde debo de esperar cuando no vienes a ver a un doctor
En la recepción la gente ríe y platica, parece una fiesta. Una werita llega y dice algo en la recepción. No escucho bien, tengo mi oído tapado desde que me agarro esa fuerte gripe con dolor de garganta que hasta me tuvieron que dar antibioticos. Normalmente en la isla, nunca te dan nada para la gripe, siempre te dicen que te tomes panadoles, pero cuando fuí a ver a mi médico de cabecera, porque la verdad no me sentía bien, y es a que veces te da por pensar, que algo te funciona mal, cuando la verdad es que te encuentras bien, me senté un ratito en la sala de espera y hojeando una revista me enteré de quién se acuesta con el jet-set, pero inmediatamente vino la doctora Habibi,
Doctora Habibi: Pantocha? puede pasar usted
La seguí hasta su consultorio y me senté enfrente de ella
Doctora Habibi: que puedo hacer por usted Señor Patoa?
Panta: ya llevo como más de cinco dias así, con síntomas de gripe y dolor en la garganta y me está empezando a doler mi oído derecho, he estado tomando no sé cuántos beechams y la verdad que me siento mal
Doctora Habibi: a ver, vamos a checarle su garganta, abra su boca grande grande y diga ahhhh
Panta: ahhhhh
Doctora Habibi: más grande, más grande y siga diciendo ahhh ahhhh
Panta: ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhh ahhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh ahhhh
Doctora Habibi: tienes irritada la garganta, puedo ver pus del lado derecho, quizás por eso te molesta tu oído, a ver, vamos a checar tus oídos, volteate así...ahora mueve tu cabeza hacia acá... ok... a ver ahora el otro... mmmm.... ok... el izquierdo lo tienes bien, pero el derecho lo tienes con mucha cerilla, tienes que sacar una cita con la enfermera para que te limpie ese oído... y antes de venir tienes que ponerte gotas de aceite de oliva dos veces al día
Panta: ok
Doctora Habibi: ahora vamos a checar tus pulmones, levántate la camisa, respira hondo y dime treinta y tres
Panta: treinta y tres
Doctora Habibi: sigue diciendo treinta y tres
Panta: treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, treinta y tres, trein...
Doctora Habibi: ok, tus pulmones están bien, pero tienes una fuerte infección en tu garganta... cuánto dices que llevas así?
Panta: más de cinco días
Tuve que mentir, llevaba como tres, pero sabía que si decía tres, me iba a decir que siguiera tomando el paracetamol
Doctora Habibi: ok, te voy a mandar antibióticos
Antibióticos? Casi lloro de alegría, es la primera vez que me mandan antibióticos en la isla, y son increíbles, me tomé uno y a la hora me sentía ya mejor, pero bueno por la misma infección después de unos días se me tapó mi oído derecho y andaba sorengo, así que ahora sintiéndome mucho mejor venía a ver a la enfermera a que me lo destapara
A la werita que había llegado, le dicen que se espere ahí en la recepción y se para junto a mí. Solo había una silla y jugaba World cup en mi celular, la selección mexicana vencía a la francesa 12 goles a 1. Apago mi celular cuando la werita se pone a mi lado. Se veía jodidísima. Por un momento pensé que lo mejor sería alejarme de ahí porque no quería que me pegara lo que traía, pero no había a donde ir, además no quería perder mi turno con la enfermera. Pensé también por un momento en ofrecerle mi silla, pero luego pensé que quizás no era buena idea, estas mujeres son rete-independientes y quizás era una feminista y se ofendería, así que decidí hacerle como el tío Lolo.
Empezó a la salir mucha gente del cuarto donde normalmente la gente espera y empecé a reconocer a algunos doctores, ahí estaba la doctora Habibi, el doctor Burch, y muchos más, yo creo que tenían una junta y después fueron a la recepción, hubo más desmadre y cada uno se fue yendo para su consultorio. La recepcionista nos ve a la werita y a mi
Recepcionista: Pueden pasar a ese cuarto
Me dirijo a ese cuarto y me vuelvo a sentar y termino mi juego con Francia, ahora el siguiente rival sería Camerún, que goliza les estoy metiendo, pero me interrumpe la enfermera
Enfermera: Pantalón Pantosha?
Panta: el mismo
Sonríe y la sigo, camina muy rápido, casi casi tengo que correr para seguirla.
Enfermera: vienes a lo de tu oído verdad?
Panta: si
Enfermera: te has puesto las gotas de aceite de oliva?
Shit! Sabía que me iba a preguntar eso, tuve una vez más que mentir, es que ya estaba hasta la madre con el oído tapado, no escuchaba bien y ya quería que me sacara la mierda que traía dentro
Panta: si... por... tres días!
Enfermera: sólo tres días?... cuántas veces al día?
Panta: en las noches, antes de dormir
Enfermera: no, no va a ser suficiente
Que poca madre pensé, hubiera dicho cinco días
Enfermera: necesitas mínimo cinco días y tienes que ponértelas dos veces al día como mínimo... a ver déjame verte
La enfermera se acerca con un aparatito y me empieza a inspeccionar mi oído
Enfermera: si, necesitas más, si te lo hago ahora es posible que te duela tu oído porque la cerilla esta dura y no puedo tomar ese riesgo
Que poca madre pensaba
Enfermera: regresa el lunes... y te lo hago... ya te lo han hecho antes?
Panta: si una vez....
Pero que vez, en Perú, en la posta, como me dolía el oído y esa vez el doctor me dijo que me lo limpiaría y recuerdo una jeringotas llenas de agua caliente y el doctor dándole y dándole y yo sufriendo del dolor
Enfermera: ok, entonces sabes como es... el lunes a que hora puedes
Panta: la última cita que tenga por favor...
Enfermera: ok... a las 6 y media pero recuerda seguirte poniendo las gotas dos veces al día
Panta: ok
Enfermera: y disculpa que hayas venido por nada, pero es mejor así, por tu propio bien
Panta: ok gracias
Enfermera: hasta el lunes
Que poca madre pensaba. Y que pérdida de tiempo. Voy a la farmacia a comprar las dichosas gotas
Panta: hola, vengo del doctor y tengo el oído tapado, me lo van a limpiar pero me dijeron que necesitaba unas gotas de aceite de oliva o algo así
Empleado de farmacia: si claro... son éstas
El empleado me enseña unas botellitas de aceite de oliva. Me lo quedo viendo
Panta: son éstas?
Empleado de farmacia: sí
Panta: es solo a aceite de oliva?
Empleado de farmacia: si
Panta: ok
Empleado de farmacia: cuál quieres? la botella grande o la chica?
Panta: la chica
Empleado de farmacia: quieres un gotero?
Panta: si
Empleado de farmacia: solo vacías en aceite en el gotero y te aplicas una o dos gotas dos veces al día
Panta: ok... pero es sólo acete de oliva?
Empleado de farmacia: si
Panta: ok
Empleado de farmacia: aquí tienes son dos libras y 85 peniques
Panta: aquí tienes... gracias
Salí de la farmacia con un gotero y una botellita de aceite de oliva de 700 mililitros de la marca Bell´s
Friday, February 29, 2008
Bolsitas de plástico
Me formo en la cola, pongo las cosas que quiero comprar en la banda y espero pacientemente mi turno.
Cajero(a): Hello, do you want a bag?
Do I want a bag? escucho bien lo que me pregunta?, me está tratando de decir algo? of course que quiero una pinche bag ó acaso me vas a cargar las cosas que compré hasta mi casa? Tengo dos manos, cuántas cosas puedo cargar con dos manos? Pos cuántas manos tienes tú? que pregunta tan pendeja! do I want a bag? es que hasta me hace reír. Todo empezó cuando una gorda que no tenía nada que hacer más que rascarse su grande y flabby culo en un pueblucho de cuarta dijo que se morían no se que madres en el mar por tantas bolsas de plástico esparcidas por el mundo. Y por lo mismo que no tenía nada que hacer hizo que su pueblucho se volviera plastic-bag-less. Y con eso de que está de moda ser ecologito... El cajero(a) no tiene la culpa, estoy seguro que los entrenan para repetir la frase de la bolsita cientos de veces al día. Pero me pregunto si al pobre pendejo(a) que se le ocurrió la campaña, se ha puesto a pensar que mi pollito, mi carnita, mis frutitas, mis sopitas, mis arrocitos, mis galletitas, mis biscochitos... vienen empaquetados en plástico, si, el mismo plástico que tarda en desintegrarse mil años, si, ese mismo que contamina y mata animalitos en el mar, en fin, un pretexto más para sacarte varo, ya que muy pronto, un supermercado empezará a cobrar 5p por bolsa. Do I want a bag? Of course que quiero una pinche bolsa!!!
Panta: yes please!
Cajero(a): Hello, do you want a bag?
Do I want a bag? escucho bien lo que me pregunta?, me está tratando de decir algo? of course que quiero una pinche bag ó acaso me vas a cargar las cosas que compré hasta mi casa? Tengo dos manos, cuántas cosas puedo cargar con dos manos? Pos cuántas manos tienes tú? que pregunta tan pendeja! do I want a bag? es que hasta me hace reír. Todo empezó cuando una gorda que no tenía nada que hacer más que rascarse su grande y flabby culo en un pueblucho de cuarta dijo que se morían no se que madres en el mar por tantas bolsas de plástico esparcidas por el mundo. Y por lo mismo que no tenía nada que hacer hizo que su pueblucho se volviera plastic-bag-less. Y con eso de que está de moda ser ecologito... El cajero(a) no tiene la culpa, estoy seguro que los entrenan para repetir la frase de la bolsita cientos de veces al día. Pero me pregunto si al pobre pendejo(a) que se le ocurrió la campaña, se ha puesto a pensar que mi pollito, mi carnita, mis frutitas, mis sopitas, mis arrocitos, mis galletitas, mis biscochitos... vienen empaquetados en plástico, si, el mismo plástico que tarda en desintegrarse mil años, si, ese mismo que contamina y mata animalitos en el mar, en fin, un pretexto más para sacarte varo, ya que muy pronto, un supermercado empezará a cobrar 5p por bolsa. Do I want a bag? Of course que quiero una pinche bolsa!!!
Panta: yes please!
Monday, February 25, 2008
Tintorería
Llevaba una tableta de cuprofen, dos pastillas efervecentes de redoxon sabor naranja, tres cápsulas de liberamiento lento de Redoxon "defensa para todo el día" y dieciseis capsulas de Beechams con paracetamol, debido a una fuerte gripe que se convirtió en dolor de garganta que me aquejaba. Decidí coger el coche y dirigirme a la tintorería. (siempre voy en coche a pesar de que queda a unas cuantas cuadras y ahora que estaba enfermo no me iba a ir caminando).
Hombre 1: (very heavy indian accent)good morning
Panta: (heavy mexican accent) Hi, good morning, Can I have these shirts washed and ironed?
El hombre 1 solo ríe, dice algo que no entiendo y voltea hacia la parte de atrás del establecimiento y vuelve a decir algo que no entiendo. Inmediatamente después salen dos hombres vestidos con trajes típicos hindús. Hombre 2 iba vestido todo de blanco y hombre 3 de azul cielo. No sé si era el efecto del paracetamol en mi sangre, pero parecía como si flotasen sobre el aire
Hombre 2: (heavy indian accent) Good morning sir
Panta: good morning, Can I have these shirts washed and ironed?
Hombre 2: of course sir
Llevaba mis camisas en una bolsa de plástico de Waitrose. Simplemente fuí a la cocina y la tomé sin fijarme que supermercado venía anunciando. Como nota al margen, Waitrose es mi supermercado favorito, seguido de M&S para cuestiones de comida. Para todo lo demás está Tesco. A Sainsbury's solo voy cuando necesito algo urgente porque es el que me queda más cerca. A Asda sólo me metí una vez para ir a hacer pipí porque ya me andaba. Fin de nota al margen.
Empiezo a sacar las camisas de la bolsa y el hombre 2 las empieza a contar conforme las saco de la bolsa de plástico de Waitrose.
Hombre 2: one...two
Panta: three shirts
Hombre 2: three
El Hombre 2 empieza a llenar a mano el recibo
Hombre 2: when do you want your shirts done sir?
Estaba como ido. Los efectos del paracetamol seguían dentro de mi cuerpo, me mantenían como un robot. Además tenía los oídos tapados y cuando hablaba escuchaba mi voz, normalmente nunca me escucho.
Panta: when do you think they will be ready?
Hombre 2: whenever you want sir
Panta: whenever I want?
Hombre 2: yes sir, whenever you want
Panta: how much will it be?
Hombre 2: same price sir
Panta: same price?
Hombre 2: yes, same price sir
Panta: well... in that case...today?
Hombre 2: this evening sir!
Panta: okay, thanks
Hombre 2: thanks sir
Al salir, cheque los horarios de la tintorería, un papelito que quizás alguien hizo en Word y lo imprimió estaba pegado en la puerta
OPENING TIMES
MONDAY TO FRIDAY 08:00 – 19:30
SATARDAY 09:00 – 18:00
SUNDAY CLOSED
Hombre 1: (very heavy indian accent)good morning
Panta: (heavy mexican accent) Hi, good morning, Can I have these shirts washed and ironed?
El hombre 1 solo ríe, dice algo que no entiendo y voltea hacia la parte de atrás del establecimiento y vuelve a decir algo que no entiendo. Inmediatamente después salen dos hombres vestidos con trajes típicos hindús. Hombre 2 iba vestido todo de blanco y hombre 3 de azul cielo. No sé si era el efecto del paracetamol en mi sangre, pero parecía como si flotasen sobre el aire
Hombre 2: (heavy indian accent) Good morning sir
Panta: good morning, Can I have these shirts washed and ironed?
Hombre 2: of course sir
Llevaba mis camisas en una bolsa de plástico de Waitrose. Simplemente fuí a la cocina y la tomé sin fijarme que supermercado venía anunciando. Como nota al margen, Waitrose es mi supermercado favorito, seguido de M&S para cuestiones de comida. Para todo lo demás está Tesco. A Sainsbury's solo voy cuando necesito algo urgente porque es el que me queda más cerca. A Asda sólo me metí una vez para ir a hacer pipí porque ya me andaba. Fin de nota al margen.
Empiezo a sacar las camisas de la bolsa y el hombre 2 las empieza a contar conforme las saco de la bolsa de plástico de Waitrose.
Hombre 2: one...two
Panta: three shirts
Hombre 2: three
El Hombre 2 empieza a llenar a mano el recibo
Hombre 2: when do you want your shirts done sir?
Estaba como ido. Los efectos del paracetamol seguían dentro de mi cuerpo, me mantenían como un robot. Además tenía los oídos tapados y cuando hablaba escuchaba mi voz, normalmente nunca me escucho.
Panta: when do you think they will be ready?
Hombre 2: whenever you want sir
Panta: whenever I want?
Hombre 2: yes sir, whenever you want
Panta: how much will it be?
Hombre 2: same price sir
Panta: same price?
Hombre 2: yes, same price sir
Panta: well... in that case...today?
Hombre 2: this evening sir!
Panta: okay, thanks
Hombre 2: thanks sir
Al salir, cheque los horarios de la tintorería, un papelito que quizás alguien hizo en Word y lo imprimió estaba pegado en la puerta
OPENING TIMES
MONDAY TO FRIDAY 08:00 – 19:30
SATARDAY 09:00 – 18:00
SUNDAY CLOSED
Friday, February 22, 2008
Como ser un naco en Inglaterra: té
- Échele la azúcar que quiera a su té, entre más dulce mejor
- De preferencia tome su té sin leche
- Ahora, que si quiere tomar su té con lechita, use de la leche que entrega el lechero, si, esas botellas de cristal
- Hierva su agua y viértala en el recipiente donde tiene sus bolsitas de té. Dejelo reposar aproximadamente diez minutos, hasta que adquiera un color muy obscuro
- Si toma su té con leche, primero vierta la leche en la taza y después el té
- El té naco perfecto debe ser fuerte, sin o con muy poca leche y mucha azúcar, del llamado tipo “lorry driver” o “bricklayer”
- Deguste su té a todas las horas posibles: cuando se levanta, cuando llegue a su trabajo, a media mañana, a la hora del lunch, a media tarde, el caminero, a la hora de la cena, uno antes de dormir...
- Recuerde tomar su té acompañado de cualquier comida: sandwiches, papitas, pan tostado con frijoles y pimienta, fish ‘n’ chips, güevos...
- Use la misma taza todo el día, por favor no se le ocurra lavarla
- Si tiene una taza con alguna grosería jocosa escrita como por ejemplo “fuck-off.com”, úsela
- Tome té, cuando tenga frío y use la taza para calentarse sus manoplas
- Entre a un starbucks o un Pret-a-manger y pida una taza de té
- Por último, cuando usted se encuentre degustando su cena (no confundir con merienda)*, diga “I'm having me tea”
* Los nacos no tienen merienda
- De preferencia tome su té sin leche
- Ahora, que si quiere tomar su té con lechita, use de la leche que entrega el lechero, si, esas botellas de cristal
- Hierva su agua y viértala en el recipiente donde tiene sus bolsitas de té. Dejelo reposar aproximadamente diez minutos, hasta que adquiera un color muy obscuro
- Si toma su té con leche, primero vierta la leche en la taza y después el té
- El té naco perfecto debe ser fuerte, sin o con muy poca leche y mucha azúcar, del llamado tipo “lorry driver” o “bricklayer”
- Deguste su té a todas las horas posibles: cuando se levanta, cuando llegue a su trabajo, a media mañana, a la hora del lunch, a media tarde, el caminero, a la hora de la cena, uno antes de dormir...
- Recuerde tomar su té acompañado de cualquier comida: sandwiches, papitas, pan tostado con frijoles y pimienta, fish ‘n’ chips, güevos...
- Use la misma taza todo el día, por favor no se le ocurra lavarla
- Si tiene una taza con alguna grosería jocosa escrita como por ejemplo “fuck-off.com”, úsela
- Tome té, cuando tenga frío y use la taza para calentarse sus manoplas
- Entre a un starbucks o un Pret-a-manger y pida una taza de té
- Por último, cuando usted se encuentre degustando su cena (no confundir con merienda)*, diga “I'm having me tea”
* Los nacos no tienen merienda
Tuesday, February 19, 2008
Sunday, February 17, 2008
Tour Eiffel
Wednesday, February 13, 2008
Divagaciones Vol. 9
Out of interest, 19 minutos y 30 segundos es el tiempo que tarda el trenecito en cruzar el canal de la mancha
Paris:
- es sucio, feo y viejo si te sales del centro
- es increíble como algunas partes se parecen a la gran Tenochtitlán... más las partes feas que las bonitas
- la comida... excelente, me gusta la comida francesa, lees la carta y dan ganas de vomitar por sus combinaciones raras, pero los platillos una delicia, definitivamente saben mezclar los ingredientes
- las francesas... de pelos castaños, delgadas y guapas. Tienen estilo para vestir. Mucha morena de origen africano y nor-africano que tampoco están nada mal. Casi no hay weritas.
- mi francés... me he visto muy güevas, solo digo Bonjour, Bonsoir, Bon appétit y merci. Ya ni siquiera pregunto parle vous anglais?, luego luego canto todo en inglés
Me sorprendo a mi mismo, extraño Londres
Paris:
- es sucio, feo y viejo si te sales del centro
- es increíble como algunas partes se parecen a la gran Tenochtitlán... más las partes feas que las bonitas
- la comida... excelente, me gusta la comida francesa, lees la carta y dan ganas de vomitar por sus combinaciones raras, pero los platillos una delicia, definitivamente saben mezclar los ingredientes
- las francesas... de pelos castaños, delgadas y guapas. Tienen estilo para vestir. Mucha morena de origen africano y nor-africano que tampoco están nada mal. Casi no hay weritas.
- mi francés... me he visto muy güevas, solo digo Bonjour, Bonsoir, Bon appétit y merci. Ya ni siquiera pregunto parle vous anglais?, luego luego canto todo en inglés
Me sorprendo a mi mismo, extraño Londres
Thursday, February 07, 2008
Monday, February 04, 2008
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